Correctores de Color: neutralización precisa para resultados limpios y equilibrados
La categoría Correctores reúne pigmentos formulados específicamente para corregir, neutralizar y equilibrar tonos no deseados en trabajos previos de micropigmentación. Estos pigmentos permiten contrarrestar virajes hacia colores fríos, rojizos, naranjas, grises o verdosos, devolviendo armonía al diseño original y preparando la piel para un nuevo trabajo seguro y estético.
Cada corrector está desarrollado con matices estratégicos que actúan directamente sobre la alteración cromática predominante, logrando una neutralización eficaz sin sobrepigmentar la zona. Su textura y concentración están diseñadas para trabajar tanto en cejas como en labios, aportando resultados predecibles, evolución limpia y máxima estabilidad durante la cicatrización.
Soluciones profesionales para virajes, asimetrías de color y trabajos previos complejos
Los correctores ofrecen una herramienta indispensable para artistas que enfrentan trabajos previos con resultados indeseados. Su fórmula está diseñada para funcionar en distintas profundidades y tipos de piel, permitiendo ajustes suaves o correcciones más intensas según la necesidad de cada caso.
Esta categoría trabaja con tonos específicos de neutralización —como naranjas, cálidos profundos, amarillos o verdes— que permiten corregir virajes azulados, rojizos o saturados sin generar opacidad ni sobrecarga pigmentaria. Además, su comportamiento estable garantiza que el color evolucione de forma armoniosa, sin sorpresas ni retornos al tono previo.
Preguntas frecuentes de corretivos
Los correctores se emplean cuando un pigmento previo ha virado a un tono no deseado, ya sea por la composición original del pigmento, el tipo de piel, la exposición solar o una técnica inadecuada. Son ideales para corregir cejas que se han tornado grisáceas, azuladas, rojizas, naranjas o verdosas, así como para labios que presentan frialdad o manchas de hiperpigmentación.
Los correctores permiten equilibrar visualmente el color antes de aplicar un tono final más estético y natural, evitando saturaciones excesivas o resultados inconsistentes.
La cantidad de sesiones depende del nivel de saturación del trabajo previo, del tipo de piel y del color original del viraje. En casos leves, una sola sesión puede ser suficiente; sin embargo, en pigmentaciones profundas o muy marcadas pueden requerirse dos o incluso tres sesiones.
La clave está en evaluar la evolución tras la cicatrización y determinar si la base ya está equilibrada para proceder con un nuevo pigmento final. La categoría de correctores está diseñada para ofrecer cambios visibles desde la primera aplicación, pero siempre respetando la integridad de la piel.
Cada corrector está formulado para neutralizar un tipo de desviación cromática específica.
Por ejemplo:
Naranja / Coral: corrige tonos azulados o grisáceos en cejas.
Amarillo / Ocre: neutraliza rojizos o naranjas intensos.
Verde / Oliva: corrige rojos, rosados o tonos cálidos excesivos.
Corales cálidos y profundos: ideales para labios fríos o con hiperpigmentación violácea.
Seleccionar el corrector adecuado garantiza que la neutralización sea efectiva sin generar tonos artificiales.
En la mayoría de los casos, lo ideal es realizar la neutralización primero, dejar cicatrizar y evaluar el tono resultante antes de aplicar un pigmento final. Esto evita saturaciones indeseadas y garantiza un resultado mucho más limpio y natural.
Sin embargo, algunos correctores pueden mezclarse en pequeñas proporciones con el pigmento final para ajustar temperatura, siempre que el trabajo previo no esté excesivamente saturado.
Sí, los correctores están diseñados para adaptarse a todos los fototipos y tipos de piel, desde pieles claras hasta tonos profundos. En pieles con tendencia a oxidarse o a virar con rapidez, los correctores son especialmente útiles, ya que ayudan a equilibrar la temperatura y mejorar la estabilidad del resultado.
Además, su fórmula evita generar sobrecarga en la piel, lo que permite trabajar incluso en clientes con historial de correcciones repetidas o trabajos previos difíciles.