Pigmentos para Camouflage: naturalidad, precisión y unificación del tono
La categoría Camouflage reúne pigmentos formulados específicamente para la corrección estética de irregularidades en la piel como cicatrices, estrías, hipopigmentación, manchas o zonas con pérdida de color. Diseñados con una composición estable y altamente controlada, estos pigmentos permiten recrear el tono natural del cliente con precisión, logrando una integración visual que reduce la visibilidad de imperfecciones de manera notable.
Su textura suave y su equilibrio cromático permiten trabajar en capas, creando gradientes y transiciones que imitan la apariencia real de la piel. Además, están pensados para comportarse de forma predecible durante la cicatrización, evitando cambios de color no deseados y ofreciendo un resultado altamente natural.
Cobertura uniforme y estabilidad cromática para resultados duraderos
Los pigmentos de camuflaje están especialmente formulados para permanecer estables en el tejido sin virar a tonos indeseados con el paso del tiempo. Actúan como una segunda piel, permitiendo ajustar intensidad, temperatura y matices según las necesidades del área tratada. Su consistencia facilita la implantación progresiva, evitando saturaciones y asegurando una integración realista con el tono circundante.
Además, estos pigmentos son compatibles con una amplia variedad de técnicas, desde microcamuflaje de estrías hasta corrección de cicatrices quirúrgicas. Su durabilidad y comportamiento equilibrado los convierten en herramientas indispensables para profesionales del área paramédica y estética avanzada.
Preguntas frecuentes de Camuflar
El camuflaje con pigmentos profesionales se utiliza para disimular irregularidades del color de la piel como cicatrices, estrías blancas, hipopigmentación localizada, manchas claras o áreas donde la melanina ha disminuido. También es útil para corregir imperfecciones tras cirugías estéticas o traumatismos, ayudando a que la piel recupere una apariencia más uniforme.
No elimina la textura, pero sí reduce la visibilidad del contraste cromático, logrando una integración estética muy natural.
Si bien se puede lograr una integración muy cercana al tono natural, la perfección absoluta no siempre es posible debido a la dinámica de la piel, la luz y la cicatrización. Los pigmentos de camuflaje permiten imitar matices, temperaturas y transiciones para obtener un resultado extremadamente natural.
El éxito depende de una correcta selección del color, una técnica precisa y una evaluación del tejido. En muchos casos, el efecto final es casi imperceptible a simple vista.
La mayoría de los procedimientos de camuflaje requieren entre 2 y 4 sesiones, dependiendo del tipo de cicatriz, la profundidad del tejido y cómo responde la piel al pigmento. Las sesiones deben espaciarse para permitir una correcta cicatrización y evaluar el comportamiento del color.
Los pigmentos de esta categoría están diseñados para mostrar resultados progresivos, permitiendo al profesional ajustar matices y saturación según evoluciona el tratamiento.
Los pigmentos para camuflaje están formulados para mantener una evolución estable y evitar virajes hacia tonos rosados, amarillos o grises. Durante la cicatrización, el color suele suavizarse ligeramente, pero mantiene la temperatura y estructura original.
Además, gracias a su composición equilibrada, el desvanecimiento con el paso del tiempo es uniforme, lo cual es fundamental para procedimientos donde el objetivo es la máxima naturalidad y discreción.
Sí, pero requiere una selección precisa del color. Los pigmentos de camuflaje están disponibles en una amplia gama de matices que permiten cubrir desde fototipos claros hasta fototipos muy profundos. El profesional debe evaluar temperatura, subtono y variaciones del tejido alrededor para crear mezclas que se integren perfectamente.
En fototipos altos, la estabilidad cromática es especialmente importante, y estos pigmentos ofrecen una evolución limpia y segura para garantizar resultados naturales.