Uno de los problemas más comunes en micropigmentación es el cambio de color del pigmento con el tiempo. Es habitual que algunos resultados evolucionen hacia tonos grises o rojizos, afectando el resultado estético.
En este artículo te explicamos por qué ocurre este fenómeno y cómo evitarlo.
¿Qué es el viraje del pigmento?
El viraje es el cambio de color que sufre el pigmento tras su implantación y durante su degradación en la piel.
👉 Es un proceso normal, pero debe ser controlado.
Principales causas del cambio de color
1. Mala elección del pigmento
Elegir un pigmento inadecuado para el tipo de piel o subtono puede provocar:
- Resultados fríos (grisáceos)
- Resultados cálidos excesivos (rojizos)
2. Uso de pigmentos de baja calidad
Los pigmentos de baja calidad suelen:
- Tener menor estabilidad
- Degradarse de forma irregular
- Cambiar de tono con mayor facilidad
3. Profundidad de implantación incorrecta
Una implantación demasiado profunda puede:
- Enfriar el color (tono gris)
- Alterar la percepción del pigmento
4. Influencia del subtono de la piel
El subtono del cliente influye directamente en el resultado final:
- Piel fría → puede intensificar tonos grises
- Piel cálida → puede intensificar tonos rojizos
5. Factores externos
- Exposición solar
- Tipo de piel
- Cuidados posteriores
👉 Todos influyen en la evolución del pigmento.
Cómo evitar que el pigmento cambie de color
Para prevenir estos problemas:
- Elegir pigmentos de alta calidad
- Analizar correctamente el subtono de la piel
- Aplicar la técnica adecuada
- Controlar la profundidad
- Informar sobre cuidados posteriores
Importancia de la corrección de color
Si el pigmento ya ha cambiado:
- Se pueden usar correctores
- Neutralizar tonos no deseados
- Ajustar el color con retoques
👉 Es posible mejorar el resultado.
Errores comunes
- No estudiar el tipo de piel
- Elegir pigmentos sin base cromática adecuada
- No prever la cicatrización
- Usar técnicas incorrectas
El cambio de pigmento hacia tonos grises o rojizos es un problema común en micropigmentación, pero puede evitarse con una correcta elección de pigmentos, técnica adecuada y análisis del cliente.
Trabajar de forma profesional permite mantener resultados estables, naturales y duraderos.